Metallica estalla en el Palacio de los Deportes

2012/07/30 0

  • El cuarteto creó desconcierto al simular un par de accidentes

Más de 22 mil personas acudieron al concierto, donde se estrenaría un nuevo espectáculo AP.

Incertidumbre e inquietud sintieron los fieles de Metallica a raíz de unas fallas de audio y prolongados momentos de preparación sobre el escenario (donde la simulación de dos accidentes dispersaron la atención); éstos fueron algunos de los rasgos característicos del primero de los ocho conciertos que ofrecerá la agrupación en el Palacio de los Deportes, donde se presentaron por primera vez hace nueve años.

Con una enorme producción, el cuarteto de tres décadas de existencia realizó un breve recorrido por su discografía exceptuando St. Anger!, rodeados de una parafernalia de fuego, ataúdes suspendidos en el aire con focos de leds y un escenario en 360° que fungió como pantalla.

La euforia que desató el thrash metal de la banda estadounidense hizo cimbrar en múltiples ocasiones al Palacio de los Deportes, cuando por un costado llegaron para robar así la energía de las más de 22 dos mil almas que se dieron cita en el tan anunciado evento, donde se estrenaría un nuevo espectáculo.

Noche inolvidable

“Creeping death” fue el primer tema con el que la banda arribó en medio de una ovación y el “For whom the bell tolls” y “Fuel” llevaron consigo las primeras pirotecnias de la noche.

“Cómo están México, ¿nos extrañaron? Nosotros también”, dijo Lars Ulrich a sus seguidores, para continuar con los riffs de guitarra en “Ride the Lighting”, donde minutos antes había caído una silla eléctrica en el centro del Domo.

“One” irradió un momento de intensidad donde el calor, se conjugó con la detonación de un bombardeo en el escenario, rodeado de siluetas de soldados transitando en las inmediaciones hasta degradarse y convertirse en esqueletos reprimidos.

Ya con los ánimos elevados, algunos comenzaron a liberarse de sus playeras y brincar con el puño levantado en “Cyanide”.

Robert Trujillo, James Hetfield y Kirk Hammett corrían de un extremo a otro de los cuatro contornos del entarimado, mientras los temas “The Memory Remains” y “Wherever I may Roam” estuvieron acompañados por lásers de colores.

Un monumento de la “justicia amordazada y enceguecida”, Doris, se comenzó a construir a mitad del escenario, para luego ser derrumbada en “And Justice for all”, momento que despertó un grito ensordecedor en el recinto.

Pese a las fallas técnicas que experimentó la banda, algunos errores en el audio y otros detalles, sus fans quedaron extasiados por ver de nueva cuenta al cuarteto y corear “Master of Puppets”.

Dinamitando la última parte del concierto, donde se apreciaba un aparente problema técnico al dejar caer a un hombre del techo y observar otro encenderse con una chispa, posterior a “Nothing else Matters” antecedido por el solo de guitarra de Kirk Hammett, lograron sobresaltar a centenares de personas que dudaron sobre la veracidad del suceso.

“Enter Sandman” y “Die Die My Darling” fueron algunos de los temas con los que finalizaron, no sin antes agradecer el apoyo y obsequiar algunas de sus batacas y plumillas a los seguidores más cercanos, mientras James se hincaba rindiendo pleitesía a sus propios fans.

Fuente: eluniversal.com.mx

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